La posición en 'M' en la mochila portabebés Manduca

Para ayudar a que tu bebé se siente cómodamente en una posición en 'M' apropiada, hemos añadido refuerzos interiores y ocultos en el asiento de la manduca, de manera que tu bebé se siente como en una 'bolsa'.

La amplia base del asiento soporta por completo los muslos del bebé, de manera que pueda mover la parte inferior de sus piernas libremente.

Los bebés muy pequeños (que utilicen la talla 68 o menores de 5 meses) se colocan en una posición algo más elevada gracias al reductor de asiento integrado, para no forzar la apertura de sus piernas.

La posición en 'M', ideal anatómicamente

Con la mochila portabebés Manduca®, tu bebé se matiene en una posición en 'M' que resulta ideal desde el punto de vista ortopédico.

Los ortopedas y pediatras recomiendan que los bebés que van en mochilas siempre se sienten con las piernas flexionadas hacia arriba y ligeramente abiertas. El culito del bebé debe quedar por debajo de sus rodillas, mientras que éstas pueden doblarse incluso hasta tocar su barriguita. Esta posición hace que la cadera del bebé se incline ligeramente hacia adelante, mientras que su espalda queda suavemente curvada y recibe menos presión.

Esta postura se conoce habitualmente como la posición de la 'ranita' y en términos médicos aparece a menudo descrita en base a ángulos exactos. Nosotros preferimos darle nuestro propio nombre, la posición en 'M', ya que ayuda a cualquier persona no experta a visualizar muy bien lo que respresenta: en esta posición, la parte inferior de las piernas, los muslos y el culito tienen la apariencia de una M mayúscula. Llevar al bebé en esta posición ayuda a prevenir la displasia de cadera y facilita que las aún inmaduras articulaciones de la cadera se desarrollen de la forma prevista por la naturaleza.

También los adultos – y en particular las embarazadas – adoptan a menudo esta posición de forma intuitiva para sentarse de forma cómoda y relajada.

Consejos:

  • Desliza siempre a tu bebé en la Manduca hasta que su culito toque el fondo. No debe haber espacios entre el culito del bebé y el material de la base de la mochila. Por ello, siempre debes aflojar (los extremos de) los tirantes de los hombros antes de colocar al niño en la Manduca.
  • Tras colocar a tu bebé en la mochila, sitúa tus manos por detrás de las rodillas del bebé y tira de ellas ligeramente. Habitualmente esto ayuda a que el bebé se deslice un poco más en la mochila.
  • Ajústate los tirantes de los hombros después de esta operación. Asegúrate siempre de no apretar demasiado los tirantes para que tu bebé no se vea forzado a adoptar una postura antinatural con la espalda arqueada.

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